“La vía tiene algo de mágico, mezcla de desafío y curiosidad, que una vez que te atrapa ya nunca te abandona”

martes, 9 de febrero de 2016

Victoria Ocampo y el Tren del Bajo...

El 8 de noviembre de 1961 se clausuró el sector Bartolomé Mitre-Delta del llamado Tren del Bajo, del ex Ferrocarril Mitre, tramo de vía que se extendía a lo largo de unos 15 km en forma paralela al Río de la Plata, atravesando los partidos de Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre.
Unos meses después, Victoria Ocampo plasmó sus recuerdos de ese tren, en un escrito que tituló Adiós al Tren del Bajo.


Villa Ocampo, la mansión paterna donde la escritora nació, se crió y vivió buena parte de su vida, se extendía por las barrancas de San Isidro hasta las vías del tren del Bajo. El tren fue, entonces, una presencia cotidiana.



San Isidro "R"
“¡Su pasar periódico se ha mezclado con tantas cosas a lo largo de una vida! Desde el Padre Nuestro de la niñez, hasta la carta de amor de la adolescencia; desde la ´mancha´ hasta la Divina Comedia; […] desde las campanas de la iglesia llamando a misa de gallo hasta los truenos de las grandes tormentas veraniegas”. En las noches, en el temor del dormitorio oscuro, “el ruido rítmico del tren era como una presencia súbita y sedante. Su silbato horadaba las tinieblas y cavaba un túnel protector, aunque efímero. No era inquietante y premonitor como el ladrido de un perro”.



El tren era sonido y ritmo y “a veces un silbido”. En ocasiones, el paso del tren despertaba otros sentidos.

Victoria Ocampo
“A veces me parecía que llegaba hasta la casa, si venía el viento del río, ese olor especial a locomotora caliente, a estación del Retiro, a vagón, que precedía los añorados viajes a Pergamino”.

"Los recuerdos fluían, se encadenaban unos con otros, vívidos, soñados y recreados “con la complicidad del tren”. Un viaje nostálgico hacia el pasado, donde se fundían las reminiscencias de una mujer madura con los sueños de una niña, con sus fantasías de “evasión”. Alejamiento de las maestras. Libertad (relativa). […] En un segundo, el rítmico tren del Bajo había creado esas imágenes para mí sola […].”



Sin embargo, esas visiones no eran presentadas como un argumento nostálgico a favor de la restitución del servicio ferroviario suprimido. Lejos estaba la escritora de perseguir ese propósito. 

“De cualquier modo, quiero dejar sentado que yo me guardo bien de pedir la prolongación de la vida (y milagros) del tren del Bajo. […] No. Esto no es un pedido de indulto, es una simple despedida. Cada cosa tiene su tiempo. Pero nos queda el derecho de despedirnos.”


Estación Bartolomé Mitre

Así, para Victoria Ocampo, el tren del Bajo había tenido también su tiempo; pertenecía a un pasado ya definitivamente ido, que sólo podía existir en los recuerdos de alguien como ella, que había “vivido su vida entera a orillas, casi, de ese tren del Bajo, como a orillas de un río”.







Mitre vista desde el paso a nivel de Av. Maipú
En silencio, casi inadvertidamente, el tren del Bajo se ausentó un día, y no volvió, ni al día, ni al mes, ni al año siguiente. Quizás Victoria Ocampo lo esperó un tiempo, en vano, lanzando “miradas nostálgicas por la ventana,  generalmente abierta sobre el jardín”, como había hecho en su niñez cuando el paso del tren interrumpía por un momento la lección de francés a la hora de la siesta, o más tarde, cuando el correr del tiempo había hecho surgir temores y otras visiones (“las cruces amenazantes dibujadas junto al portón de Villa Ocampo”), y “el tren se convertía en algo así como el pulso de un enfermo, que mi soledad amenazada auscultaba”. La escritora no volvería a ver el tren del Bajo. La despedida fue, por su parte, definitiva. El tren del Bajo, sin embargo, sí volvería, y pasaría nuevamente al pie de las barrancas que habían pertenecido a Villa Ocampo, aunque ya no sería el tren que conoció y soñó por tanto tiempo Victoria Ocampo.


Estación Anchorena
Refugio de la Estación Anchorena
Estación Borges
Refugio de la Estación Borges
Puente peatonal en Estación Borges
Estación Bartolomé Mitre y PAN de Avenida Maipú
Cabín de la Estación Bartolomé Mitre







Fuente:

OCAMPO, VICTORIA. Testimonios. Sexta serie (1957-1962). Buenos Aires: Sur, 1963, pp. 21-24.

Fotos. Museo Nacional Ferroviario





martes, 29 de diciembre de 2015

Una mañana en Dussaud

La Ruta Nacional Nro. 188 estaba helada en aquella mañana de finales de Agosto.
La estación Balsa nos había despedido hacía unos pocos minutos, cuando llegamos al cruce de acceso a Dussaud. Cuatro kilómetros de tierra nos separaban de las vías del Ferrocarril Oeste (FCO).
Llegamos al predio ferroviario donde nos encontramos con el edificio de la estación habitado por una familia dedicada a las labores rurales. Solicitamos permiso para tomar algunas fotografías y nos adentramos a la zona de vías.
Vista general, hacia Balsa
Todo el lugar estaba poblado de implementos agrícolas, algunos caballos y un par de perros con intenciones bien distintas. Uno, al igual que su dueña, nos miraba inquieto intentando descifrar el motivo real de nuestra presencia allí, mientras que el otro dormía plácidamente sin siquiera enterarse de nuestra recorrida a su alrededor.

Pese a la fortaleza de su estructura, el edificio muestra las marcas del paso del tiempo y algunos deterioros en el techo de su galería, bajo el cual  se encontraba colgada la ropa familiar recién lavada.
El FCO inauguró la estación Dussaud el día 1º de Noviembre de 1894, en ocasión de librar al servicio el tramo entre Lincoln y General Pinto.

Carta IGM (parcial)
Está ubicada en un paraje perteneciente a la zona rural del Partido de General Pinto, entre las estaciones Balsa y General Pinto, en la progresiva del Km. 325,600 tomando la vía Suipacha o del Km. 338,400 de la vía Bragado, ambas contadas desde la terminal de Once (ramal S7). Estación de 1ra. Categoría, habilitada para pasajeros, cargas, encomiendas, telégrafo y hacienda, cuyo nombre está formado a partir del apellido del dueño de las tierras donde fue construida. 



En sus alrededores no se ha formado un núcleo poblacional importante, aunque en el ’47 su población era de  802 habitantes. Solo hay algunas casas dispersas. Pese a ello cuenta con la Escuela Nro. 16, “Coronel Pascual Pringles”, que brinda servicios educativos a nivel primario y funcionó el Club Juventud Agraria como centro social del lugar.
Imagen del edificio de 1894
Recorriendo una vieja guía comercial del año 1947, nos enteramos que el Sr. José Herrera se desempeñaba como Jefe Estación y que la estafeta postal del pueblo funcionaba en el edificio misma. Existía un destacamento policial en el cual se desempeñaba un solo agente. En aquellas épocas las principales actividades productivas de la zona pasaban por la agricultura, la ganadería,  los productos de granja y el tambo.
La guía nos trae apellidos y nombres que habrán forjado la historia de Dussaud. Así nos habla de la producción de cereales y lino a cargo de Badano Hnos., Domingo y Florencio Bearzotti, Ceferino Goicochea entre otros pequeños propietarios. Los criadores e invernadores de la zona  eran los Sres. Narciso Muñoz, Guillermo Seré e hijos, Pereda S.A. Ltda., Bancalari y Copello, todos con sus respectivas cabañas de cría y engorde.

Imagen satelital de Google Earth
Pero no solo la actividad estuvo a cargo de pequeños productores, ya que también funcionaron en la zona las Estancias “San Juan” (Flia. Duggan), “Médanos del Mate” (Maguire y Cía.), “La Carlota” (de Zulema Devoto de Schoo Lastra), “La Bélgica” (de Roberto Van der Straten) y “Santa Ángela” (de Guillermo Seré e hijos).


La actualidad nos muestra un lugar solitario, rodeado de viejas arboledas y mucho silencio. De esos silencios que se expresan y que nos hablan de tiempos que difícilmente volverán a ser…

DATOS GENERALES
Cota de Riel
100,18 metros sobre el nivel del mar
Galpones
Cargas generales
210 m²
Cereales
896 m² (propios de la empresa)
Cantidad de Bretes
1
Corrales
700 m²
Estanques
5 metros
Cantidad de Bebederos
1
Rampas
De costado
1
De punta
Ninguna
Longitud de Vías
Segunda
697 metros
Auxiliares
854 metros



Galería de la estación
Vista general hacia General Pinto
La estación con el testimonio de sus habitantes
Vista desde el lado calle
Vivienda
Dussaud y su contexto natural
Sanitarios con horno de barro
Vista del lateral del edificio
Dussaud


Material Consultado:

"Argentina Paso a Paso: Provincia de Buenos Aires". Editorial Planeta; Buenos Aires; 1999.-

Guía Comercial FF. CC. Sud, Oeste y Midland - Año 1947.-

Sitio Web de la Municipalidad de General Pinto.-

http://boletos.co.nr.elserver.com/pdf/Tabla.htm.-



sábado, 31 de enero de 2015

En Balsa... camino al Oeste...

Recorrer la vía hacia el oeste era la premisa y aquella mañana del 20 de Agosto de 2011 dimos los primeros pasos.
El encuentro se daría en la estación Balsa, un paraje ubicado en el Partido de Lincoln, a 16 km de la ciudad cabecera del mismo, establecido a 2 km de la RN 188.
La estación ferroviaria fue construida por el Ferrocarril Oeste (FCO) e inaugurada el 1º de noviembre de 1894, cuando se libra al servicio el tramo Lincoln – General Pinto. Su nacimiento coincide con los inicios de la tercera etapa evolutiva que tuvo el FCO en su rica historia, período que va desde 1890 cuando el Gobierno de la provincia de Buenos Aires lo vende a capitales británicos, hasta 1948 en que se nacionaliza pasando a ser  el Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento. 

Vista general de las instalaciones de Balsa
El contrato de venta del llamado “Ferrocarril de la Provincia”, firmado en abril de 1890, incluía una cláusula por la cual se concedía a la empresa compradora, denominada “Buenos Ayres Western Railway Limited”, la construcción y explotación, entre otras, de un ramal del pueblo de Bragado al de Lincoln. El 10 de mayo de 1893 Santiago Brian, representante de la empresa, solicitó al gobierno provincial autorización para construir y explotar la prolongación de la línea entonces en construcción a Lincoln, hasta el pueblo de General Pinto (antes Fortín Lavalle). Brian sostuvo que esa extensión “respondía al propósito de la Ley de Enajenación de los ex ferrocarriles de la Provincia, de complementar la red ferroviaria existente, mucho más si se tenía presente que esa nueva sección haría el servicio de una región de la Provincia que aún carecía de los beneficios del ferrocarril…”.
El gobierno de la provincia aprobó el pedido de la empresa por decreto del 4 de abril de 1894. Una semana después, el FCO presentó los planos definitivos y memorias descriptivas de la nueva extensión, que fueron aprobados el 15 de abril.

El FCO ejecutó rápidamente los 36 km de la prolongación a General Pinto, librándola al servicio público el 1º de noviembre de 1894.

Fragmento de la Carta Topográfica del I.G.N.

Se construyeron tres estaciones en la extensión. La primera de ellas se denominó  Balsa, por decreto provincial del 21 de junio de 1894.
Su nombre se debe al General Eudoro J. Balsa, activo representante de la vida militar y política de nuestro país. Participó de la Guerra de la Triple Alianza, fue Ministro de Guerra y Marina de los Presidentes Luis Sáenz Peña y José Evaristo Uriburu, fue fundador del Jockey Club de Buenos Aires y donante de las tierras donde se estableció la estación del ferrocarril.
Edificio modelo inglés, de finales del siglo XIX
La estación está ubicada en la progresiva del Km 327.2, contada desde la Estación Once. Prestó servicios de Pasajeros, Encomiendas, Cargas, Telégrafo y Hacienda.
En cuanto a su arquitectura, se inscribe dentro de la que se podría denominar primera etapa de la expansión del FCO inglés, que cubre los primeros 10 años (1890-1899). La estación posee dos puertas al andén y 2 ventanas, con alero cubriendo el anexo que corresponde a habitaciones auxiliares, con tres aberturas. Su rasgo distintivo es la crestería rematada superiormente en forma de pico, en vez del clásico rectángulo que ostentaban las estaciones del Ferrocarril de la Provincia desde la década de 1860 (y a la que volverían en la década de 1900).

Galpón y silos
A fines de 1903 el FCO estableció un desvío particular en la estación para el servicio de un galpón para acopio de cereales, propiedad de Eudoro Balsa, situado en un terreno que lindaba con la estación en su extremo este. El desvío partía de una de las vías auxiliares, atravesaba la calle de circunvalación este y se prolongaba dentro de la zona vía hasta 100 mts de dicha calle. El desvío se mantuvo en actividad hasta 1915, cuando Eudoro Balsa, que ya había vendido el terreno donde se encontraba el galpón, desistió de seguir utilizándolo. El FCO lo levantó en junio de ese año.
Tanque y cartel
No se formó núcleo poblacional de importancia en los alrededores de la estación, de hecho en los últimos censos nacionales no figura su cantidad de habitantes, a los que se incluye dentro del apartado “población rural dispersa”. Según la guía Comercial de 1947 del FCO, Balsa contaba con 400 habitantes, pero ya en 1960 el número había caído a 139. A finales de la década del ‘40 Balsa contaba con un destacamento policial a cargo de un solo agente; el Jefe de estación era Don Domingo Cella; la educación se impartía en la Escuela Nro. 163 y no existía hospedaje para los pasajeros.

El comercio pasaba por el almacén de campaña de Pedro Bruno, quien además proveía combustible por medio de surtidor.
La economía del lugar giraba en torno a las  Estancias “Santa Catalina” (de Maguirre y Cía.), “El K. D. T.” (de Albino Fernández), “Santa María” (de Alberto Lennon), "María Elena" (de Tomás E. Serhidan)  y “La Paz” (de José Otero), quienes dedicaban su producción a la agricultura y ganadería. También los tambos de Martín Agostani, Juan Gorostiague, Manuel Salamendy y Benito Varela contribuyeron al desarrollo de la actividad económica de Balsa.
La galería con algunos de sus habitantes...
Al momento de nuestra visita, la estación estaba habitada por una familia. El edificio se nos muestra con una “blanqueada” en sus paredes, algunos perros curiosos que se acercan a ver quiénes son esos extraños que andan dando vueltas, algunos restos de material ferroviario apilado entre sus vías auxiliares y no mucho más.
El invierno atravesaba la provincia de Buenos Aires con sus cristales helados, tapizando el suelo con esa somnolencia blanca que brinda la mañana cuando recién comienza. Balsa nos despide silenciosa y fría como ese Agosto… 

Vista exterior de la estación

Estación Balsa con vista a Dussaud



DATOS GENERALES
Cota de Riel
93,46 metros sobre el nivel del mar
Galpones
Cargas generales
240 m²
Cereales
768 m² (propios de la empresa)
Cantidad de Bretes
1
Corrales
700 m²
Estanques
25 metros
Cantidad de Bebederos
1
Rampas
De costado
1
De punta
Ninguna
Longitud de Vías
Segunda
694 metros
Auxiliares
850 metros




Edificio de pasajeros y sanitarios
Palancas
Galería
Tanque de agua y restos del molino
Frente del edificio de pasajeros
Vivienda
Sanitarios
Edificio principal de la estación

Bibliografía Consultada:

"Argentina Paso a Paso: Provincia de Buenos Aires". Editorial Planeta; Buenos Aires; 1999.-

Guía Comercial FF. CC. Sud, Oeste y Midland - Año 1947.-

Material Museo Nacional Ferroviario.-


Agradecimiento:

A Carlos Skerk, por lo que sabe y lo que comparte sobre el FCO y el estilo de sus estaciones... Gracias Carlos!!!



miércoles, 24 de diciembre de 2014

Un viaje hacia el Oeste...

Puente sobre el Río Salado - Ramal Gorostiaga - Anderson
Todo viaje es un ritual para el cual uno cree estar preparado. Se lo piensa, se lo espera con ansiedad, se lo disfruta aun antes de partir y se lo vuelve a pensar.
Para nosotros cada viaje es una búsqueda, una necesidad de encontrarse con aquello que uno espera y con lo que sabe que será inesperado, pero que igual se va a disfrutar. Es necesaria una tarea de planificación y logística que nos lleven hasta las distintas informaciones que nos permitirán optimizar cada kilómetro recorrido. Se piensan horarios, se calcula la posición del sol respecto de las estaciones para que las fotos tengan la mejor luz posible, se sueñan lugares y personajes desconocidos, charlas amables con gente sencilla, se imaginan caminos y horizontes nuevos… 
Tejedor, vista desde el lado calle
Es por eso que en el mes de Agosto de 2011 decidimos emprender un nuevo rumbo y comenzar a caminar las vías de otro de los grandes ferrocarriles de nuestro país: El Ferrocarril del Oeste (desde aquí FCO), que con la nacionalización (1948) pasó a denominarse Ferrocarril Domingo F. Sarmiento (FCDFS).  Y como casi siempre nos pasa, todo lo pensado fue poco si lo comparamos con lo que se siente estando allí. 
Recorrer y sacar fotos de viejas estaciones ferroviarias es mucho más que un pasatiempo. Es jugar con los imprevistos del camino y su impronta de cercanía con lo que uno desea conocer, es aprender a escuchar esas historias que la gente siempre nos quiere contar, es compartir un mate, el deseo de que vuelva el tren aunque sepamos que a veces eso no será nunca más posible…  Para nosotros viajar es recordar los sonidos y los olores que complementan la imagen de un lugar, es disfrutar del misterio que la vía siempre tiene para ofrecernos… tal como la del Ferrocarril Oeste.

Si bien nos sabemos admiradores de la obra del gran Ferrocarril del Sud (FCS), sabíamos que el Oeste era una deuda pendiente y que ese era el momento de comenzar a saldarla.

Quisimos comenzar a tutearnos con este gigante que allá por 1857 sentó sus bases en la ciudad de Buenos Aires, con el glamour y la estampa que tienen el puerto y la gran urbe. 

Estación Drabble

Pero paradójicamente, a pesar de ese pasado ciudadano, el oeste nos sedujo con esa idea de aventura hacia otras tierras más lejanas,  donde el verde se adueña de los campos regados por el agua que baja mansa hacia su destino final en el mar Y más allá, en los confines bonaerenses, el oeste es ese horizonte infinito que gasta la mirada del viajero cuando se da cuenta que está a las puertas de ese desierto intimidante donde la soledad arenosa se hace propietaria del paisaje bravo e indómito.  Y finalmente el oeste se nos presenta como ese sueño desde el que  se divisan las cimas con sus nieves eternas y  lejanas, tan lejanas que fueron inalcanzables. 

El Hombre propone y el camino dispone… 

Este fue un viaje que fue sufriendo muchos cambios, antes y durante su realización.
La idea original directamente no se pudo realizar ya que en el pueblo de Roberts, elegido para hacer noche al final del primer día, justo ese fin de semana largo de agosto se desarrollaba una fiesta a la que acude mucha gente, por lo que su único hotel estaba colmado.
Estación Pradere (Ramal a Ingeniero Luiggi)
Golpe de volante mediante, cambiamos la planificación decidiendo recorrer durante el primer día el tramo Lincoln – Villegas del ramal S7 del FCO, para luego seguir hacia el oeste llegando a la Provincia de La Pampa. El segundo día se programó recorrer parte del ramal S17 del FCO hasta la estación Sarah por la mañana y por la tarde hacer el tramo del ramal S9 entre Intendente Alvear y Pradere, para luego hacer noche en Rivadavia (Estación América)…  


Estación Villa Sauze
Hay un dicho popular que dice: “El Hombre propone y Dios dispone…”, que aplicado a nuestro viaje sería, “El hombre propone y el camino dispone”… ¿Por qué? Muy sencillo, al salir de Intendente Alvear, el domingo 21 de agosto (Día del Niño), tomamos el camino rural que une dicha ciudad con el pueblo de Villa Sauze, hasta allí todo normal, fotografiamos la estación y al querer continuar viaje con destino a Sansinena, el camino luego del paso a nivel se transformó en una huella casi intransitable, mostrando claras señales de haber estado sometido a las inclemencias de las inundaciones durante un largo tiempo. A nuestro regreso a Buenos Aires,  consulta al Google Earth mediante, pudimos corroborar dos cosas: Primero que efectivamente hubo agua en la zona de Villa Sauze y segundo que había un desvío realizado al camino (difícil de hallar por cierto y que de hecho no pudimos encontrar) que evitaba la zona en cuestión y nos depositaba en Sansinena. 

Estación Trebolares: tanque de agua y galpones
La situación era la siguiente: hermosa tarde de sol, varias horas de luz por delante y sin posibilidades de seguir con la planificación con la que salimos de casa. La decisión fue volver  sobre nuestro recorrido hasta Intendente Alvear y bajar por la ruta Nro. 1 hasta Trebolares y recorrer el ramal S10 desde allí hasta Tejedor, donde llegamos para pasar la gélida noche de domingo. 

El lunes tempranito emprendimos la vuelta viendo algunas cosas del FC. Midland y también del Compañía General de Buenos Aires, con la satisfacción de haber resuelto un viaje que tuvo sus tribulaciones y que nos permitió empezar a conocer el “Oeste”, un viejo conocido.

Estación Gowland
Viejo cartel en Moores
Tanque de agua en Estación Balsa
Estación Bernardo Larroude   -    Pcia. de La Pampa
Cartel Estación Cerrito
Panorámica de la Estación Eduardo Costa
Lado calle en Intendente Alvear
Estación Juan José Paso
Pequeño galpón de encomiendas en Santa Inés
Aljibe y galpón en Tejedor
Vista exterior de Suipacha
Andén de la Estación Trebolares
Vieja señal en Carlos Tejedor
Vista lado calle en Ameghino